jueves, 18 de julio de 2013

La paciencia una virtud...


Hola a todos, en la entrada anterior hablamos hasta el envío del manuscrito, ahora hay que armarse de paciencia y positividad.  

Seguramente os llegaran emails contestando muy amablemente que están saturados y no pueden aceptar más manuscritos, o que en estos momentos no encajamos en la línea editorial que hay en marcha, lo que desmoraliza bastante, pero hay que seguir y pensar que llegará nuestra oportunidad.

Existe la posibilidad que lean la propuesta y os llamen elogiándola, y os digan que quieren leer el resto, que si la obra completa les atrae os envían un contrato de edición, que tiene mucho potencial, que enhorabuena por el trabajo realizado... es fácil emocionarse y pensar que ya lo hemos conseguido, pero no es así, debéis de enviar el manuscrito completo y volver a esperar que os confirmen si les ha gustado o no.  

Si tenéis la suerte de que una editorial acaba enviando el esperado email o llamada diciendo que el informe de valoración ha sido positivo y están dispuestos a publicar, no digáis que si al instante dejar que os expliquen las condiciones, ya que puede que os ofrezcan participar en la edición, si estáis dispuestos a colaborar, que no os quede ninguna duda, todo ha de estar por escrito y bien explícito.  

En mi caso he aceptado un contrato de coedición, aunque también he tenido la oferta de edición pero las opiniones encontradas  no eran muy  buenas y decidí no arriesgar a que pudieran vulnerar mis derechos. En cambio la editorial que me ofreció el contrato de coedición desde un inicio me ha explicado su funcionamiento para ésta primera edición, y el contrato que me enviaron especifican claramente cuáles son mis derechos y obligaciones como autor, y los suyos como editor.  
 
Pero lo que me ha hecho decidirme es que no hay opiniones negativas navegando por la red, puede que me equivoque y después os cuente que me confundí (¡espero que no!) pero hoy por hoy me siento orgullosa de haber conseguido publicar mi primer libro.